viernes, 16 de diciembre de 2011

Expresión.

La verdad esque nunca he sido un chico muy expresivo sentimentalmente, nunca he sido de esas personar extrovertidas y abiertas que le cuentan su vida a todo el mundo sin importar quien sea, nunca he sido una persona muy habladora, ni muy cariñosa, ni muy alegre, sinceramente siempre he sido alguien muy solitario, nunca tube a alguien especial a quien contarle mis cosas, nunca tube a esa persona en la quien confiar, por què amigos, amigos hay muchos, pero amigos de verdad no hay tantos solo dos o tres que te demuestran que siempre estarán ahi pero poco más, hasta un día en el que comenzé a hablar con alguien que veia que se preocupaba por mi, con alguien que demostraba un poco de interes hacia mi persona, un poco de afecto y confianza que es lo que necesitaba, llego ella con su pelo oscuro y sus ojos verdes, llego sonríente, feliz, contenta, alegre y llego el punto en el que se me contagió tanta felicidad que me di cuenta que no había por qué ser tan cerrado, tenia que abrirme paso en el mundo y destacar por algo, hacerme respetar y agradecerle a esa persona la felicidad que me transmitió, pocos meses y muchos días después seguiamos hablando, contandonos nuestras vidas mutuamente y gracias a ello nos dimos cuenta que no eramos tan diferentes como aparentabamos a simple vista,  no eramos tan opuestos sino que encontramos bastantes cosas que teniamos en común y poco a poco, noche tras noche hablando hasta las tantas y muchos intentos de acercamientos a ella por mi parte, decidí pedirle una cita, decidí tragarme la verguenza y el miedo a ser rechazado para quedar con ella, un día increíble, un día perfecto en el que decidí que dejaría mis vicios, dejaría de fumar, de beber, de salir, solo por una razón, dedicaría todo mi tiempo a hacerla feliz. Un día veintitrés prometí cuidarla y hacerla feliz hasta no poder más, me prometí ami mismo que jamás la dejaría escapar y que haría lo que fuera por ella, un día veintitrés mi historia en solitario terminó para comenzar a escribir una historia de dos, una historia que solo ella y yo escribiríamos hasta que el boli se nos quedara sin tinta.






EK23